Compromiso con la calidad. Con el objetivo de adaptar los procesos internos de la compañía a las modificaciones señaladas en la nueva normativa y generar compromisos a nivel organizacional para su cumplimiento, ACL se encuentra en un proceso de certificación de la norma ISO 9001:2015 a cargo de la empresa ABS QE, para lo cual se está trabajando en la actualización de procedimientos y en la implementación de cambios dentro de la empresa acordes a los nuevos requerimientos contemplados.

Dentro de las principales características que incorpora la nueva normativa, destacan la menor exigencia de documentación en comparación a la versión anterior, puesto que busca adaptarse a los diferentes tipos de organización existentes y a sus respectivas áreas funcionales, como también la búsqueda de un mayor compromiso en términos de liderazgo y empoderamiento por parte del personal de la empresa. Adicionalmente, se evidencian cambios en lo referente a la terminología, dado el surgimiento de conceptos como el conocimiento organizacional, el cual hace referencia a la identificación y gestión de los conocimientos críticos para la empresa, lo cual también posee repercusiones en el trabajo asociado a los documentos internos de la compañía, y la adición del concepto de riesgos, contemplando su detección, análisis y priorización para el resguardo de la calidad de los productos y servicios ofrecidos, inclusive frente a situaciones de contingencia.

Pero el principal cambio, según señala el Ingeniero de Calidad y Procesos de la compañía, Rafael Contreras, es el involucramiento de las personas: “Se están implementando nuevos procedimientos de toma de conciencia, comunicación y liderazgo para que la gente se empiece a involucrar más en la mejora continua de los procesos”.

Tanto para Contreras, como para el Subgerente de Calidad y RRHH, Jorge Barahona, se puede hacer un balance positivo de la evolución del plan de actualización, dado que, como plantea Barahona: “Es temprano aún para ver los efectos de la aplicación de la norma. Sin embargo, hemos notado la preocupación de los dueños y gerentes de la empresa, ya que perciben un nuevo enfoque de los procesos de la organización, lo cual está bien, ya que los cambios empiezan desde el liderazgo hacia el resto de la compañía”.

Finalmente, ambos coinciden en la existencia de un cambio cultural, el cual, sin embargo, requiere de un proceso extenso, puesto que plantean que las modificaciones relacionadas con los procesos no requieren demasiado tiempo, pero la implementación de estos nuevos enfoques y maneras de trabajar requieren de un largo plazo, indicando, además, que el cambio de implementación de la norma es un proceso que nunca termina, debido al ingreso constante de nuevo personal a la empresa, lo que requiere de esfuerzos permanentes para que estos trabajen alineados a los principios de la organización.