Durante 2015 nos llegaron fabulosas noticias para los amantes de la tecnología: En Japón abrían un hotel donde todos sus trabajadores eran robots. Incluso la recepción era atendida por dinosaurios robots. Fue tanta la expectación y el éxito inicial, que la firma detrás de este hotel extravagante, anunció un plan para abrir al menos 100 de este tipo hospedajes.

La idea era brillante: robots utilizando inteligencia artificial y asistentes tipo Siri lograban que los huésped pudieran solicitarles acciones, como registro, comidas, equipaje, etc.

Cuando el Hotel Henn comenzó a funcionar, lo hizo con 80 robots, al cabo de unos años llegó a sumar 400 máquinas automatizadas, pero luego llegaron los problemas.

Este paraíso tecnológico japonés escondía varios problemas: Los usuarios se quejaban que el mayordomo robot se encendía solo al escuchar los ronquidos sus, causando molestia en los inquilinos.

Humanos 1 – Robots 0

Al parecer ese no fue el único problema, el hotel anunció hace un par de días que “despedirán” a más de 200 de sus trabajadores robots. La explicación radica en que estos robots no fueron capaces de desarrollar sus actividades de manera competitiva.

La cadena de hoteles dio pie atrás y volverán a contratar humanos para tareas como la recepción, mientras los robots serán relegados a tareas donde puedan ser más utilices y no molesten a los usuarios.