Este fue un año complejo para la seguridad en Internet. Dos ataque masivos amenazaron a cientos de grandes empresas, quienes sufrieron el secuestro de datos importantes a cambio de la paga de una alta cifra de dinero. El más conocido y dañino hasta el momento fue perpetrado con el ransomware WannaCry

Luego de varios meses sin que conozcamos a su atacantes, Estados Unidos acusó a Corea del Norte como responsable. Fue a través de Thomas P. Bosser, asesor de la administración Trump en seguridad informática, quién señaló que «el gobierno de Norcorea ha actuado sin control durante una década y que sus actos se están volviendo cada vez más agresivos»

Bosse prosiguió con sus declaraciones: «No estamos realizando esta acusación a la ligera. Tenemos evidencia. Y tampoco somos los únicos. Otros gobiernos y compañías privadas están de acuerdo. El Reino Unido también culpa del ataque a Corea del Norte; y Microsoft rastreó el ataque hasta que llegó a socios del gobierno de Corea del Norte».

La respuesta de Corea del Norte

En cambio, desde el Ministerio de Relaciones eteriores de Corea del Norte negaron estas acusaciones y aseguraron que están viviendo una campaña dirigida por el gobierno de Estados Unidos contra su país:  «Esto es una provocación política de Estados Unidos con la que intentan incitar a la sociedad internacional a que confronte a Corea del Norte, manchando la imagen de una nación digna y demonizándola».

Para seguir avivando esta nueva polémica en las relaciones entre Pionyang y Washington, Kim Jon Un advirtió en la quinta Conferencia de Presidentes de células del Partido norcoreano de los trabajadores, que su país es una amenaza nuclear para EE.UU.

Se calcula que el Ransomware WannaCry infectó a más de 300 mil computadoras a lo largo de 150 países, causando perdidas millonarias.