Los algoritmos ya forman parte habitual de los proceso de selección de muchas empresas. Solo como un ejemplo, del famoso listado Fortune 500, la gran mayoría de las empresas utiliza sistemas automatizados inteligentes para determinar a futuros candidatos e ingresarlos a sus planillas y filtran realizando un simple escaneo de palabras claves en ellos.

La utilización de estos algoritmos ha crecido rápidamente en la industria. Empresas como DeepSense ya ofrecen a los encargados de contratación, un servicio de análisis a los perfiles en redes sociales de los candidatos para revelar rasgos relacionados a sus personalidades, sin que el candidato lo sepa, agilizando la tarea de los equipos de recursos humanos. Lo que para muchos puede tratarse de una violación a la privacidad, tocando un tema ético.

En la práctica, esto significará que las empresas ahora tienen la posibilidad de tomar decisiones de contratación basadas en las personalidades de cada persona, su entorno personal e información en redes sociales. ¿El CV y la entrevista personal irán quedando relegados? Según los expertos, no, pero ayudará a filtrar potenciales candidatos. De todos modos la captación debe ir de la mano de un personal humano.

Para otros expertos, como Sara Álvarez de Spring Professional Spain, las nuevas tecnologías aligeran la carga a las empresas cuando enfrentan peaks de demanda, por ejemplo en época navideña, pero para Marisol Ballesteros, de la misma empresa, este tipo de tecnología no está suficiente preparada para asumir ese papel” y cada vez que se deba utilizar, será necesaria una supervisión humana, agrega en una entrevista para Xataka.